Cada día nos enfrentamos a un gran número de problemas, unos más complejos y otros más sencillos, pero todos ellos requieren una decisión que no sayude a solucionarlos:
Si un problema tiene solución... deja de ser un problema.
La mayoría de las veces los problemas no tienen tanta importancia como la que le damos, pero la búsqueda de la solución puede convertirse en un quebradero de cabeza que le da más relevancia de la que quizás tenga.

